Más de 400 líderes y lideresas de 20 países advierten: «Un golpe blando está en marcha en Colombia»

Más de 400 diputados, eurodiputados, senadores, alcaldes, expresidentes y líderes sindicales de más de 20 países advierten que «está en marcha un golpe blando» contra el Pacto Histórico y el gobierno del Presidente Gustavo Petro en Colombia. «Llamamos a los aliados de la democracia de todo el mundo a levantarse».

Por medio de una misiva públicada por el movimiento Progressive International, más de 400 líderes y lideresas mundiales firmaron esta carta advirtiendo que «Los poderes tradicionales del país están desplegando el poder institucional combinado de las agencias reguladoras, los conglomerados mediáticos y la rama judicial para detener sus reformas, intimidar a sus partidarios, derrocar su liderazgo y difamar su imagen en el escenario internacional».

«Un golpe blando está en marcha en Colombia» como fue titulada esta misiva fue firmada por personalidades como Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, José Luis Rodríguez Zapatero, ex Presidente del Gobierno, España, Jeremy Corbyn, Miembro del Parlamento, Reino Unido, Noam Chomsky, Profesor, Estados Unidos, Jean Luc Mélenchon, fundador de La France Insoumise; ex candidato presidencial, Francia y Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, España.

Desde la elección del primer gobierno progresista del país —encabezado por el presidente Gustavo Petro, la vicepresidenta Francia Márquez y el Pacto Histórico en el Congreso— los poderes tradicionales de Colombia se han estado organizando para restaurar un orden marcado por la desigualdad extrema, la destrucción del medio ambiente y la violencia patrocinada por el Estado.

Ahora, a menos de un año de la toma de posesión del gobierno de Petro, están desplegando el poder institucional combinado de los organismos reguladores, los conglomerados mediáticos y la rama judicial del país para detener sus reformas, intimidar a sus partidarios, derrocar a sus dirigentes y difamar su imagen en la escena internacional.

Desde la Procuraduría General y la Fiscalía General de la República respectivamente, Margarita Cabello y Francisco Barbosa están persiguiendo activamente a los representantes del Pacto Histórico, lo que puede resultar en la suspensión, destitución e inhabilitación de congresistas como Alex Flórez y Alexander López, el presidente de la Cámara de Representantes David Racero, la representante Susana Gómez, la senadora y líder negociadora de paz, María José Pizarro —e incluso el propio Presidente Petro. 

En el caso del senador Wilson Arias, por ejemplo, Cabello —estrecha aliada del ex presidente Álvaro Uribe, que fue ministra de Justicia bajo el anterior gobierno de Iván Duque— abrió un proceso disciplinario contra el senador por el “delito” de pronunciarse contra la violencia policial durante las protestas nacionales de 2021: una violación flagrante del precedente legal establecido en la Corte Interamericana de Derechos Humanos que impide a los órganos administrativos como la Procuraduría General destituir a funcionarios electos.

Entretanto, generales y coroneles en retiro y reservistas miembros de las fuerzas militares colombianas no sólo han proclamado su oposición al presidente Gustavo Petro, sino que incluso han marchado frente al Congreso para llamar a un golpe de Estado contra su gobierno.

El objetivo de esta campaña coordinada es claro: proteger los intereses de los poderes tradicionales de Colombia frente a las reformas populares que aumentarían los salarios, mejorarían la salud, protegerían el medio ambiente y proporcionarían «paz total» al país.